JSWarrior, un beat’em up sólo apto para programadores

JSWarrior

Hace unos días que me topé con JSWarrior y confieso que me llamó mucho la atención. El juego en sí no es más que un jueguecito realizado por la gente de FusionCharts durante una hackaton celebrada este año.

Se trata de un juego de mecánica simple. Eres un guerrero que debe llegar hasta la meta. ¿Dónde está la gracia? La gracia está en que los movimientos y acciones del personajes se controlan mediante un código en javascript. Sí, sí, necesitas saber javascript, o por lo menos algunas nociones de las instrucciones básicas. A partir de ahí, lo que hagas para superar el nivel dependerá de tu buen hacer.

Los 2 primeros niveles son introductorios, a partir del tercero ya hay que empezar a pensar y probar. El código se va complicando a medida que pasan las fases puesto que tenemos que añadir nuevos elementos para poder la fase. Prueba y error, si se piensa un poco antes de atacar el código mejor claro :-)

Un excelente juego para aprender a programar javascript si uno sabe las instrucciones básicas de programación general, pero también una original forma de seleccionar candidatos para trabajar en FusionCharts (no lo explicita pero en el pie hay un enlace al apartado de “trabajos” de la empresa).

Sitio web | JSWarrior

Wolfram, un remake Wolfenstein 3D con menos sprites pero con toda la esencia

wolfram

Jugar a los clásicos está muy bien, pero yo disfruto mucho de los remakes. Wolfram es un remake del clásico Wolfenstein 3D, y no un remake cualquiera. El juego no busca una mejora gráfica en todos los sentidos como podría ser el Wolfsenstein de Bethesda, se limita a mejoras del escenario, pero tratando de reproducir al máximo el escenario original, con enemigos con físicas reales pero con los mismos mapas, música y efectos. Lo que es un remake del clásico respetando al clásico. Lo han desarrollado unos rusos que se han currado su propio motor 3D. Yo no he podido lograr descargarlo de la página oficial, pero he encontrado un sitio alternativo desde donde sí. Os invito a que lo probéis.

Vía | El píxel ilustre
Juego | Wolfram y otro sitio alternativo

Donkey-Me: Raiders of the Lost Ark, cuando Donkey Kong se encuentra con Indiana Jones

donkeyme

No es la primera vez que en este blog se habla de Donkey Kong, incluso de algunas modificaciones como la Pauline EditionDonkey-Me: Raiders of the Lost Ark es una nueva modificación, en este caso la personalización consiste en ambientar el clásico de Nintendo en el clásico de Spielberg Indiana Jones y el arca perdida. Los gráficos son buenos, pero lo que más me ha llamado la atención es la banda sonora. Un clásico es un clásico, pero cuando se junta con otro clásico es doblemente clásico :-)

Vía | Indiegames

Plants vs Zombies es ahora un juego de mesa

Plants vs Zombies

No es el primero ni será el último. Plants vs Zombies se añade a la lista de videojuegos que saltan al formato físico en forma de juego de mesa. Parece que han optado por un formato Risk (aquel famoso juego de mesa que se eternizaba basado en la conquista de territorios) combinado con las clásicas cartas que aparecen en el videojuego y algunas figuritas (¿qué juego de mesa no tiene figuritas?).

Es toda una señal. Cuando un videojuego se expande de esta manera es que le está yendo muy bien. La primera parte arrasó, la segunda lo está haciendo también en un modelo gratuito + pago inapp, por no hablar del Plansts vs Zombies Adventures de Facebook. El siguiente paso era ver merchandising por doquier, con cosas como este juego de mesa, para aprovechar la marca en que se ha convertido el juego. Fenómeno en toda regla que es el sueño de todo desarrollador de videojuegos.

Via | Destructoid

Casi 1000 jugadas de Super Mario Bros en 1

Super Mario Bros

Esta es una de esas cosas que hace la gente cuando tiene una idea loca en la cabeza y tiempo libre para ejecutarla. Se trata de un vídeo que muestra 974 jugadas de Super Mario Bros de forma superpuesta. Un excelente ejercicio de usabilidad. Una especie de player tracking a lo bestia. Curioso y bello.

Vídeo | Youtube
Vía | Pixfans

Reseña: Foul Play

Foul Play

Foul Play es un beat’em up de los de toda la vida. El género está plagado de clásicos como Final Fight, Cadillacs & Dinosaurs o la mítica saga Street of Rage, por poner un ejemplo de buenos representantes. Pero es bien cierto que es un género secundario ahora que nos invaden los juegos en 3D, sólo el Castle Crashers ha conseguido recuperar el género 2D con cierta originalidad.

Y ahora llega Foul Play, un juego con unas cuantas gotas de originalidad que merece la pena comentar. Lo primero la puesta en escena, y nunca mejor dicho. El juego se desarrolla en un teatro. Toda la acción se desarrolla como si se tratara de una obra teatral, de esta manera las fases si dividen en obras (5 en total) y éstos en actos (5 las 4 primeras obras y 2 la última). De esta forma tenemos siempre en primer plano al público que marca uno de los aspectos interesantes del juego. El éxito en el juego viene marcado por lo mucho que se divierte el público, de tal forma que obtenemos más puntuación si el público está entretenido. Esta parte he reconocer que me ha parecido original, se ha aplicado la dinámica de juego que vemos habitualmente en juegos musicales como Guitar Hero y el resultado es bastante jugable (gracias al propio contexto del juego).

Se puede jugar a uno o dos jugadores, con la posibilidad de jugar on line. Yo he jugado en la versión PC con teclado, algo más incómodo que con mando, pero factible. Entiendo que lo ideal es jugar con mando de Xbox 360, a poder ser en la versión de la propia consola.

El juego es simpático y los personajes también. Tienen cierto aire a marionetas que recuerda en cierto grado a South Park. Y el que no piense que el protagonista no se parece al tío del Monopoly es que no ha jugado nunca al Monopoly.

Conclusión: El juego en general es bastante jugable, a ello contribuyen toda la parte de logros y desafíos que podemos ir consiguiendo. Invita a rejugar el juego. Algunas cosas que no me han gustado son las interrupciones del juego para contar la historia (en Final Fight esto se resolvía por ejemplo acelerando la acción), le restan cierta jugabilidad. Por otro lado en algunos momentos se puede llegar a hacer repetitivo, algo de lo que este tipo de juegos suele pecar y en el que este juego no es una excepción. Una de las cosas que más me han llamado la atención son los continuos guiños al teatro y al hecho de ser un juego “interpretado” en un teatro. Cosas como el apuntador, la retirada de personajes de escena, el cambio de escenario,…

8

Reseña: Little Inferno

Little Inferno

Little Inferno es un juego extraño. Tan extraño que hay gente que dice que no es casi un juego. Puede que lo digan porque no hay una puntuación que nos diga lo bien que lo hacemos, o puede que porque no se puede morir. Es un juego extraño, pero un juego al fin y al cabo.

La dinámica del juego es sencilla. Somos un niño al cual le han regalado una chimenea. El juego consiste en quemar objetos en la chimenea. ¿De dónde sacamos los objetos? Los vamos comprando con el dinero que obtenemos al quemar objetos (o matar arañas que ocasionalmente aparecen por la chimenea) y que vamos adquiriendo gracias a los catálogos que vamos consiguiendo a medida que avanza el juego.

La gracia del juego es sin duda el hecho de ver quemar los objetos. Nada más. La dinámica de juego que hace que sigamos jugando es que hay que desbloquear catálogos a base de quemar combos de objetos (grupos de 2 o 3 objetos). Estos combos son unas combinaciones determinadas que deberemos averiguar. Esta dinámica me ha recordado mucho la lucha de espadas de Monkey Island. En aquel juego debíamos batirnos en duelo a base de insultos, insultos que debíamos asociar a los insultos que nos hacía el pirata contra el que luchábamos. En Little Inferno debemos asociar los nombres de los combos con los objetos que tenemos (por ejemplo el combo “Tiempo de flores” se consigue quemando el reloj y la foto de una margarita).

Conclusión: Se trata de un juego muy bien hecho. Buen aspecto gráfico y con detalles cuidados como por ejemplo bajar el volumen de la música al ir a la opciones. La física de la quema de los objetos es hipnótica y realista. Despista al principio pues no tiene una dinámica muy habitual, pero consigue enganchar lo suficiente como para poder acabar el juego (yo lo he hecho en 5 horas). Reseñable también el final. Un final que explica la historia (que imaginamos durante el juego) a modo de aventura gráfica y que deja tantas preguntas como respuestas.

7