Fases de un blog

Fase 1: No me lee ni Dios

Bueno Dios si, porque es omnipresente y omnipotente, pero nadie más. Bueno si, los coleguitas que sorprendentemente consiguen descubrir tu blog contra todo pronóstico a pesar de que lo escondes al final de tu firma de correo, en el asunto de tu Gtalk y Mesenger, en los enlaces que compartes insistentemente desde tu Google Reader, en los enlaces que recomiendas desde Facebook,… (paro ya).

En este estado tus visitas pueden llegar de 0 a 60, depende de los picos de oleadas de colegas visitando y comentando el blog. Es un tiempo de felicidad e ilusión. El bebé esta empezando a caminar.

Fase 2: Alguien lee tu blog… porque le gusta

Un buen día resulta que descubres (gracias a un comentario) que tu blog es visitado por alguien más que Jarkendia (he llegado a pensar que es Dios por ese don de la omnipresencia que le hace estar en todos los blogs que visito). Descubres que ese alguien incluso quiere iniciar un diálogo constructivo sobre algún tema. Increíble pero cierto, tu blog empieza a tener una audiencia. Desde ese momento y hasta el final de tus días puedes ser considerado un verdadero blogger. Empezarás a notar cambios físicos, he de avisarte. Seguramente tu dedo índice empezará a tomar una cierta forma cuadrada y comenzará a aparecerte un extraño tatuaje en él:

F5

No te asustes tiene solución. Solo debes abandonar tu servicio de estadísticas en tiempo real y abrazar a Google analitycs. Eso relajará tu impaciencia y te limitará únicamente a realizar una visita 2 o 3 veces al día (a añadir a la religiosa visita a las 12:30 a Feefdburner que es cuando has detectado que renuevan el numero de suscriptores).

Fase 3: Alguien te lleva la contraria,… siempre

Empieza la fiesta. Resulta que detectas que hay cierto individuo que siempre tiene una opinión distinta a la tuya. Incluso cuando acabas dándole la razón el consigue hacer un giro argumental a la trama y vuelve sistemáticamente a opinar lo contrario de lo que tú opinas. Estamos ante un claro caso de troll, un ente que se aburre y que busca la diversión en el diálogo. Pero no un diálogo razonado e instructivo como el de Platón sino algo más bien cizañero. La técnica en este caso es clara: “no alimentar al troll”. Una vez detectado lo mejor es hacer como si no estuviera. Aquí es cuando el blogger de verdad se empieza a curtir. Y volvemos a advertir cambios físicos en nuestro cuerpo, ya no podemos doblar las extremidades con la facilidad con la que lo hacíamos antes, nuestra piel comienza a endurecerse y a tomar un color más grisáceo.

Piel elefante

Fase 4: Los que te llevan la contraria siempre, ahora son legión

Aquí tus visitas empiezan a ser importantes, pero no tienes tiempo de prestar atención a las estadísticas pues el tiempo lo pasas realizando tareas de jardinería en el blog, procurando que los trolls no se despellejen entre si y se empiecen a ahuyentar a esos lectores inteligentes que primero dejaron de comentar y más tarde dejaron de leer tus comentarios (y que quizá acaben dejándote de visitar).

Es el momento de profesionalizarse, más que nada porque ya el trabajo que implica cuidar de los comentarios del blog y postear a diario para tus lectores te ocupan más de tus 8 horitas diarias. Otra cosa son los ingresos, pero bueno qué más dará. Esto lo hacías para divertirte ¿no?

Sobre productividad en la oficina

Dilbert

Son gadgets, o facebook, o twitter, esto empieza a ser algo preocupante. La dichosa moda de estar siempre conectado. Espero que pase pronto…

Vía | Dilbert.com

Lo bueno si breve…

Evolución de la escritura

Es exagerado, pero si que marca cierta tendencia hacia lo inmediato. Vía Diario de Cyberfrancis.

Videochat en Gmail, un avance con reservas

Hace bien poco que Google ha sacado “por fin” el videochat. Hace tiempo que se venía pidiendo el vídeo por parte de los usuarios de gtalk/gmail. Tal vez el paso que muchos necesitaban para dejar de usar Skype. Pero hay un par de cosas que no me cuadran en su utilización. ¿Quién no ha tenido abiertas unas cuantas ventanas de chat? ¿Cómo se comporta en este caso el videochat? Asumo que su uso esta restringido a solo un solo interlocutor, porque sino el caos puede ser considerable (hablo de uso no de tecnología). Solo lo veo realmente útil en el caso de un videochat uno a uno en el que los interlocutores estén 100% dedicados a la conversación. Porque cuando chateas con alguien es normal que este se ausente durante un tiempo (incluso largo). Es algo normal si mantienes 10 ventanitas abiertas. Pero en un videochat no es muy adecuado ver la cara del interlocutor y comprobarlo en tiempo real. Por no hablar de las interrupciones telefónicas, ahora o cerramos el micro o nuestro interlocutor va ha tener una saturación de información no demandada (que nos conocemos, que no lo cerraremos).

No quisiera que éste pareciera el típico post cascarrabias. No es mi intención. El videochat me parece cojonudo, pero no creo que su uso sea tan generalizado como pueda parecer. La gente va a seguir chateando de la forma tradicional en Gtalk. Por no hablar de que ahora no mantienes un registro de la conversación. ¿O si? Quizás sea el otro paso del videochat, poder almacenar las grabaciones de los videochats para su posterior consulta.

Las herramientas son útiles si se utilizan adecuadamente, sino no son más que una forma elaborada de perder el tiempo. ¿no?

Dos caras: dos perfiles en una misma persona

Dos caras
Hay un tema recurrente últimamente que me gustaría plantear en este blog para poder tener más de una opinión al respecto. Se trata de la existencia de más de un perfil para una misma persona dentro de una red social. La discusión viene de largo, pero viene bien comentarlo ahora a raíz del último post que publiqué sobre la privacidad regalada.

Tomemos como red social de ejemplo a Facebook. Yo tengo un criterio claro a la hora de aceptar amigos, solo acepto a gente que conozco, gente con la que he tenido un contacto normal, sea real o virtual, y gente que quizás conozca muy brevemente (de una presentación o algo) pero que me hayan dejado buen poso y quiera seguir teniendo algún tipo de contacto. La cosa no es sencilla, siempre es algo en lo que tienes que pensar a la hora de aceptar a un nuevo amigo de Facebook.

Bien, pues resulta que se añade un complicativo más a la ecuación. Hay personas que tienen más de un perfil creado, y no parece que se trate de casos aislados sino de una práctica más común de lo que parecería. Hemos hablado de la falta de privacidad. Facebook es una red que nos permite acceder a los perfiles de nuestros amigos y poder leer conversaciones ajenas, de forma voluntaria o no. Hay usuarios que tienen varios grupos de amigos y no quieren que se conozcan. También hay gente que no quiere que la gente con la que trabaja sepa demasiado de su vida, pero a pesar de eso todos tienen una cuenta en Facebook y debe añadirles a todos (sobretodo si te lo pide tu “jefe”). Algunos ejemplos para comprender que algo que en principio puede ser extraño puede ser algo de lo más normal y necesario. ¿Cómo arreglar esto? ¿Quizás la posibilidad de añadir diferentes roles y muros por usuario? No sé es algo que no esta bien resuelto, pero tampoco se quien es el causante del problema. ¿El usuario? ¿El diseño de la red social? ¿La sociedad?

“Set status here”: la privacidad regalada

PrivacidadEs increíble como van surgiendo las nuevas necesidades. Como la gente va usando servicios que no creerías que fueran a ser usados antes de ser creados. Es algo que me llena de curiosidad y de esperanzas pues significa que todavía hay posibles negocios por descubrir, cosas que no vemos y que seguramente descubrirán un par de chavales en una tarde, como suele pasar :·)

Quién hubiese imaginado hace apenas 8 o 10 años que la gente llevaría un teléfono móvil en el bolsillo y que sin ningún rubor contestarían las llamadas que recibieran en público, sin caer en la cuenta de que su conversación esta siendo escuchada por la gente a su alrededor. Ayer mismo iba por la calle escuchando (sin poder evitarlo) a una chica que discutía con su novio por algo que sucedió el día anterior y a otra persona riendo a carcajada limpia algún chiste de su interlocutor.

Quién hubiera pensado que nadie fuera a escribir en una web sus pensamientos o incluso sus intimidades (y aparecieron los blogs) o que fuese a decir en todo momento qué esta haciendo (y apareció twitter) o dónde esta y qué esta viendo (y apareció twitxr).

Quién hubiera pensado que alguien actualizaría su estado en Gmail o que lo haría en Facebook. Yo desde luego no, y ahora resulta que lo hago a menudo.

Se crean unas necesidades que no obedecen a otra cosa que a la necesidad de socializar de los individuos. Esta seguramente sea una de las fuentes principales de las nuevas ideas de negocio. Compartir, pero no solo compartir contenidos (enlaces, vídeos, audios, fotos, textos,…) sino también emociones. Quién iba a imaginar que las redes sociales fueran a servir para lo que se crearon…

El arte de presentar contenidos

Hace unos días pude asistir a la charla que dio Santiago Ortíz (miembro de Bestiario) durante el evento Sociedad Red. Ya conocía su trabajo, pero ese día le dieron un enfoque diferente. Dio un repaso a su trabajo, pero también enseñó algunos conceptos clásicos como el del Juego de la vida o el del fractal Mandelbrot. Todo esto para tratar de explicar que así como lo simple puede volverse complejo, lo complejo también puede volverse simple si se sabe visualizar de la forma correcta. Múltiples variables en diferentes dimensiones pueden volverse sencillas de manejar y entender si la interfaz que nos las muestra es la adecuada.

Siempre se dice (yo mismo también) que lo importante es el contenido, no el contenedor. Pero no siempre es así, a veces una forma de mostrar los contenidos puede ayudar a que estos se entiendan de forma sencilla. Sea porque se trata de información variada y de diferente formato y tipo o sea simplemente porque a priori puede parecer información aburrida. De este segundo caso recuerdo una presentación de Sony durante el E3 de este año, utilizó uno de sus videojuegos para presentar los resultados de su compañía:

Nativos digitales en tiempos de la invención del píxel

Victor RuizLos nativos digitales se han puesto de moda. Y con razón. Hoy son legión y se habla de ellos a lo largo y ancho de la red. Pero el proceso comenzó mucho más atrás, desde la invención del propio píxel. Hoy en día entendemos como nativos digitales a los jóvenes que crecen y utilizan la tecnología de hoy en día (internet principalmente), pero la tecnología ha existido desde hace mucho y en otro tiempo lo que los jóvenes utilizaban no era otra cosa que la tecnología que existiese por aquel entonces.

Hoy recordaba esos intrépidos creadores de empresas adolescentes que plagaron la industria de los videojuegos allá por los años 80. Casos como el de los hermanos Víctor, Pablo y Nacho Ruíz (Víctor Ruíz en la foto a la edad de 16 años) que empezaron a programar en sus modestos ordenadores y que crearon de la nada una compañía como Dinamic Multimedia, una de las empresas más importantes de la historia de la industria española del videojuego.

Oliver TwinsY si cruzamos el charco nos encontraremos también a los gemelos Oliver, que a la tierna edad de 16 años ya tenían a la venta un videojuego llamado Road Runner y que posteriormente fundaron Interactive Studios (actualmente Blitz Games).

Nativos digitales, adolescentes con mucho tiempo libre y muchas ganas de aprender y desarrollarse gracias a la tecnología. Hoy es Internet, pero antaño fueron los ordenadores personales domésticos. Cualquier tecnología es buena si es útil y permite que los individuos se desarrollen.

Foto | CPCRulez y Oliver Twins

Demasiados blogs para ser escuchados

Evolución

Pensando negativamente, es lógico pensar que tarde o temprano llegaremos a una masa crítica de blogs a partir de la cual, dicho mal y pronto, nadie escuchará a nadie. Las audiencias medias de los blogs serán mucho menores que antes y por consiguiente tocará a menos lectores por blog.

Los primeros síntomas ya se están detectando, los blogs más populares ya no están creciendo, están estancados. Estancados como llevan estándolo desde hace varios meses.

Pensando positivamente, puede que eso influya en la calidad de los blogs y que estos mejoren sus contenidos para poder atraer una mayor audiencia.

De cualquier forma hay quien opina que hay demasiados blogs inútiles, de esos que no explican nada, que no aportan nada, ni siquiera para aquél que los escribe.

No soy muy radical respecto a ese tema. Un blog sin interés no será visitado y punto, no me parece que “ensucie” la blogosfera. Prefiero que alguien intente hacer un blog y que fracase a que no lo intente. Pero sí es cierto que empieza a haber demasiados blogs como para ser escuchados, demasiadas voces en el escenario. Hablamos de un problema de número, pero también de calidad.

Lo que hecho de menos es un poco más de crítica (que no autocrítica, que todos sabemos hacernos), un poco más de crítica ajena, algo dañina, de la que duele por cierta, de la que hace reaccionar y nos hace mejorar. Añoro los tiempos en que un blog como el de Borjamari sacudía de vez en cuando la blogosfera (fueras blog pequeño o grande), aunque fuera anónimamente.

No sé, igual lo que necesita la blogosfera son más Borjamaris, crítica desde el medio. Ya sabemos de memoria la defensa contra los ataques hechos desde fuera de ella, ya no funcionan. Solo desde la crítica se puede evolucionar, y este medio pide una evolución desde hace ya algún tiempo.

Tele + Internet: si no puedes con tu enemigo, únete a él

Televisores

Hace algún tiempo que la televisión se esta dando cuenta que hay otro medio por ahí que le está comiendo terreno. Cada vez más usuarios están conectados y cada vez más (sobretodo los más jóvenes) eligen Internet como el medio en el que quieren disfrutar de su ocio, mucho más interactivo y abierto.

Las tácticas para atraer a esos usuarios son a día de hoy 2 por lo que he podido observar. O bien la tele va a Internet, o bien Internet va a la tele. En el primer caso las grandes cadenas intentan hacer acto de presencia en la red montando canales en Youtube (más o menos incompletos debido a que no pueden publicar todos los contenidos que desearían, sobretodo si hablamos de series o contenido no elaborado por ellos mismos) o dando acceso en sus propias páginas a los contenidos que emiten por televisión. El segundo caso es para mi el más alentador, porque hace despertar interés en la red, osea que se sucede una cierta correspondencia, Internet le da contenidos a la tele y ésta le corresponde enviando gente hacia Internet (muchos de ellos nuevos). En este segundo caso también estarían incluidos (en una categoría a parte) los programas de zapping, que antes se hacían sobre contenidos de la propia tele y que ahora empiezan a construirse a partir de Youtube (¡de los enlaces que envía la audiencia además!).

Y el mecanismo es muy sencillo. Normalmente esos contenidos no se entienden sin conocer Internet, con lo que el usuario tarde o temprano deberá ir a la red para enterarse mejor de lo que le contaron (o por simple curiosidad).

Un ejemplo claro de ello es el caso Lauren Bernat. Hace unos meses un individuo grabó a su pareja (sin ella saberlo) jugando al Wii Fit, concretamente al minijuego en el que manejas un Hoola Hop. La susodicha pareja era Lauren Bernat que en dicha perversa grabación aparecía en ropa interior. El vídeo recorrió media Internet, como era de esperar cuando mezclas 2 conceptos tan golosos: Wii + chica en ropa interior. Meses más tarde la televisión recoge el guante y en un programa de máxima audiencia hacen jugar con los pantalones bajados al novio de la ofendida Lauren.

Quizá no es buen ejemplo de contenido de calidad para la televisión, pero qué demonios, la tele nunca se ha sido un lugar con muchas manías en lo que se refiere a contenidos. Lo que importa es el mecanismo. Hace unos años esto sería más que improbable. Me imagino lo que hubieran dicho los directores del programa de televisión: “¿Quién demonios es Lauren Bernat?”, ahora sin embargo todo lo que huela a Internet es contenido prioritario. Cosas de las modas,… o no.

Foto | Flickr