Dos caras
Hay un tema recurrente últimamente que me gustaría plantear en este blog para poder tener más de una opinión al respecto. Se trata de la existencia de más de un perfil para una misma persona dentro de una red social. La discusión viene de largo, pero viene bien comentarlo ahora a raíz del último post que publiqué sobre la privacidad regalada.

Tomemos como red social de ejemplo a Facebook. Yo tengo un criterio claro a la hora de aceptar amigos, solo acepto a gente que conozco, gente con la que he tenido un contacto normal, sea real o virtual, y gente que quizás conozca muy brevemente (de una presentación o algo) pero que me hayan dejado buen poso y quiera seguir teniendo algún tipo de contacto. La cosa no es sencilla, siempre es algo en lo que tienes que pensar a la hora de aceptar a un nuevo amigo de Facebook.

Bien, pues resulta que se añade un complicativo más a la ecuación. Hay personas que tienen más de un perfil creado, y no parece que se trate de casos aislados sino de una práctica más común de lo que parecería. Hemos hablado de la falta de privacidad. Facebook es una red que nos permite acceder a los perfiles de nuestros amigos y poder leer conversaciones ajenas, de forma voluntaria o no. Hay usuarios que tienen varios grupos de amigos y no quieren que se conozcan. También hay gente que no quiere que la gente con la que trabaja sepa demasiado de su vida, pero a pesar de eso todos tienen una cuenta en Facebook y debe añadirles a todos (sobretodo si te lo pide tu “jefe”). Algunos ejemplos para comprender que algo que en principio puede ser extraño puede ser algo de lo más normal y necesario. ¿Cómo arreglar esto? ¿Quizás la posibilidad de añadir diferentes roles y muros por usuario? No sé es algo que no esta bien resuelto, pero tampoco se quien es el causante del problema. ¿El usuario? ¿El diseño de la red social? ¿La sociedad?